Un estudio internacional aclara cuando es positivo y cuando no hacer los deberes con los niños

By Pasión Paternal

Un estudio internacional aclara cuando es positivo y cuando no hacer los deberes con los niños

Los deberes escolares siempre han sido un tema polémico entre padres, maestros y expertos en educación. Mientras algunos defienden la importancia de los deberes como una herramienta para reforzar lo aprendido en clase, otros argumentan que pueden afectar negativamente la vida de los niños al generar estrés y quitarles tiempo para jugar y descansar.

Recientemente, un estudio internacional realizado por un equipo de investigadores ha arrojado luz sobre cuándo es positivo y cuándo no hacer los deberes con los niños. A través de una exhaustiva revisión de diferentes investigaciones y estudios previos, los expertos llegaron a conclusiones que pueden ayudar a padres y educadores a tomar decisiones más informadas sobre este tema controvertido.

Beneficios de hacer los deberes

Uno de los principales hallazgos del estudio es que los deberes escolares pueden tener beneficios significativos para los niños si se utilizan de manera adecuada. Algunos de los beneficios identificados incluyen:

– Reforzamiento de lo aprendido en clase: Los deberes pueden ser una herramienta efectiva para que los niños practiquen lo que han aprendido en el aula, lo que les ayuda a consolidar sus conocimientos y mejorar su rendimiento académico.

– Desarrollo de habilidades de autonomía y responsabilidad: Hacer los deberes de forma regular puede fomentar en los niños hábitos de organización, planificación y responsabilidad, que son fundamentales para su desarrollo personal y académico.

– Promoción de la autoestima y la confianza en sí mismos: Al completar sus tareas escolares de forma independiente, los niños pueden sentirse capaces y competentes, lo que contribuye a fortalecer su autoestima y confianza en sí mismos.

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Cuándo es positivo hacer los deberes

Según el estudio, hacer los deberes con los niños puede ser positivo en los siguientes casos:

– Cuando los deberes son adecuados para el nivel de desarrollo del niño: Es importante que los deberes asignados sean acordes a las capacidades y necesidades de cada niño, de manera que les resulten desafiantes pero alcanzables.

– Cuando se promueve la autonomía y la autorregulación: Los deberes pueden ser beneficiosos cuando fomentan en los niños la habilidad de organizarse, planificar su tiempo y trabajar de forma independiente.

– Cuando se utilizan como una herramienta de retroalimentación: Los deberes pueden ser una oportunidad para que los niños reciban retroalimentación sobre su desempeño académico, identifiquen sus áreas de mejora y refuercen sus conocimientos.

Riesgos de hacer los deberes

A pesar de los beneficios que pueden tener los deberes escolares, también es importante tener en cuenta los posibles riesgos que pueden implicar para los niños. Algunos de los riesgos identificados por el estudio incluyen:

– Estrés y ansiedad: Los deberes excesivos o demasiado difíciles pueden generar estrés y ansiedad en los niños, afectando negativamente su bienestar emocional y su rendimiento académico.

– Falta de tiempo para otras actividades: Pasar demasiado tiempo haciendo deberes puede limitar el tiempo que los niños tienen para jugar, descansar, interactuar con su familia y desarrollar otras habilidades importantes fuera del ámbito académico.

– Pérdida de interés por el aprendizaje: Si los deberes se perciben como una carga o una tarea monótona, los niños pueden perder el interés por el proceso de aprendizaje y la motivación para seguir estudiando.

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Cuándo no es recomendable hacer los deberes

Basándose en los riesgos identificados, el estudio señala que no es recomendable hacer los deberes en los siguientes casos:

– Cuando generan un excesivo estrés o ansiedad en el niño: Si los deberes están causando un nivel de estrés que afecta la salud emocional del niño, es importante reconsiderar su cantidad y dificultad.

– Cuando limitan significativamente el tiempo de descanso y juego: Es fundamental que los niños tengan tiempo para relajarse, jugar y descansar, por lo que si los deberes ocupan la mayor parte de su tiempo libre, podría ser perjudicial para su bienestar.

– Cuando no contribuyen de manera significativa al aprendizaje: Si los deberes no están cumpliendo su propósito de reforzar lo aprendido en clase o de desarrollar habilidades importantes, es importante revisar su utilidad y pertinencia.

Recomendaciones para padres y educadores

Ante la complejidad del tema de los deberes escolares, es fundamental que los padres y educadores sigan algunas recomendaciones para garantizar que los niños se beneficien de manera positiva de esta práctica:

– Establecer un horario y un lugar adecuado para hacer los deberes, que sea tranquilo, bien iluminado y libre de distracciones.

– Supervisar el progreso de los niños en la realización de los deberes, pero sin hacerlos por ellos ni generar presión excesiva.

– Establecer límites claros en cuanto a la cantidad y la complejidad de los deberes, procurando no sobrecargar a los niños y adaptando las tareas a sus necesidades individuales.

– Fomentar una actitud positiva hacia los deberes, destacando su importancia para el aprendizaje y el desarrollo de habilidades académicas y personales.

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– Mantener una comunicación abierta con los maestros para conocer las expectativas en cuanto a los deberes y colaborar en la elaboración de estrategias efectivas para apoyar a los niños en su realización.

En resumen, los deberes escolares pueden ser una herramienta valiosa para reforzar el aprendizaje, desarrollar habilidades de autonomía y fomentar la responsabilidad en los niños, siempre y cuando se utilicen de manera adecuada y equilibrada. Es importante tener en cuenta tanto los beneficios como los posibles riesgos que pueden implicar los deberes, y tomar decisiones informadas para garantizar que los niños se beneficien de esta práctica de forma positiva.

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