Por qué mi bebé tiene los puños cerrados y cuándo los abrirá

By Pasión Paternal

Por qué mi bebé tiene los puños cerrados y cuándo los abrirá

Los bebés son seres en desarrollo y muchos de sus comportamientos y características físicas pueden resultar desconcertantes para los padres primerizos. Uno de los rasgos comunes en los recién nacidos es mantener los puños cerrados la mayor parte del tiempo. Esto puede generar preguntas y preocupaciones en los padres, quienes se preguntan por qué su bebé tiene los puños cerrados y cuándo los abrirá. En este artículo, vamos a examinar las posibles razones detrás de este comportamiento, así como el momento en que los bebés suelen abrir sus puños por completo.

Desarrollo físico del bebé

Antes de entender por qué los bebés mantienen sus puños cerrados, es importante comprender el desarrollo físico que experimentan desde el nacimiento. Los reflejos de presión palmar y prensión palmar son los que controlan la acción de cerrar los puños en los recién nacidos. Estos reflejos son naturales y necesarios para el desarrollo temprano del bebé, ya que les permite aferrarse a los dedos de los padres, lo que les brinda un sentido de seguridad y protección. Este comportamiento es reflexivo y no está controlado por el bebé de manera consciente.

El reflejo de presión palmar se activa cuando se aplica presión en la palma de la mano del bebé, lo que provoca que los dedos se cierren con fuerza. Mientras tanto, el reflejo de prensión palmar ocurre cuando el bebé siente presión en la palma de su mano, lo que le lleva a agarrar con fuerza cualquier objeto o dedo que esté en contacto con él. Estos reflejos son vitales para la supervivencia y el desarrollo temprano, pero a medida que el bebé crece, estos reflejos desaparecen para dar paso a una mayor coordinación y control motor.

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Impacto del desarrollo cerebral

Además del desarrollo físico, el cierre de los puños en los bebés también puede estar relacionado con el desarrollo cerebral. Durante los primeros meses de vida, el cerebro del bebé está experimentando un proceso acelerado de crecimiento y conectividad neuronal. Este desarrollo cerebral puede influir en la forma en que el bebé interactúa con su entorno, incluyendo el control de sus manos y la actividad motora.

El cierre de los puños puede ser una forma en que el cerebro del bebé procesa la estimulación sensorial y se adapta a su nueva realidad. A medida que el bebé se familiariza con su entorno y avanza en su desarrollo cognitivo, es probable que sus puños comiencen a relajarse y a abrirse a medida que adquiere más control sobre sus movimientos y su capacidad para interactuar con objetos y personas a su alrededor.

Momento en que los bebés suelen abrir los puños

El momento en que un bebé abre los puños por completo puede variar de un niño a otro, pero en general, se espera que este cambio se produzca en los primeros meses de vida. A medida que el bebé gana más control sobre sus manos y movimientos, es probable que los puños se relajen y se abran con más frecuencia.

Por lo general, alrededor de los 2-3 meses, es común observar que los bebés comienzan a abrir sus puños con mayor regularidad. Esto suele coincidir con el desarrollo de la coordinación ojo-mano, lo que les permite alcanzar y agarrar objetos con más destreza.

Factores que influyen en el momento de abrir los puños

Varios factores pueden influir en el momento en que un bebé abre sus puños por completo. El desarrollo físico y cerebral, así como la estimulación sensorial y el entorno del bebé, pueden desempeñar un papel significativo en este proceso.

Algunos bebés pueden adquirir la capacidad de abrir los puños antes que otros debido a diferencias en su ritmo de desarrollo. La genética, el ambiente familiar y la interacción con cuidadores y hermanos también pueden influir en la forma en que el bebé desarrolla su control motor y su capacidad para abrir y manipular sus manos.

Estimulación para promover la apertura de los puños

Los padres y cuidadores pueden desempeñar un papel importante en la promoción de la apertura de los puños en los bebés. Proporcionar estímulos apropiados y oportunidades para que el bebé explore y manipule objetos puede fomentar el desarrollo de la coordinación ojo-mano y la actividad motora.

Juguetes interactivos, mantas con texturas, libros de tela y juegos que involucren el uso de las manos pueden ayudar al bebé a desarrollar la fuerza y la destreza necesarias para abrir y manipular sus puños. Además, interactuar con el bebé a través del juego y el contacto físico puede ser beneficioso para su desarrollo sensorial y motor.

Cuándo buscar ayuda profesional

Si un bebé muestra una persistente incapacidad para abrir sus puños pasados los 3-4 meses, o si hay otros signos de retraso en el desarrollo motor y cognitivo, puede ser importante buscar la opinión de un profesional de la salud. Un médico pediatra o un terapeuta ocupacional pueden evaluar el desarrollo del bebé y brindar orientación sobre posibles intervenciones o estrategias para promover la apertura de los puños y el desarrollo motor.

En general, es importante recordar que el desarrollo de los bebés es un proceso individual y que cada niño sigue su propio ritmo. Observar y apoyar a su bebé mientras adquiere nuevas habilidades y capacidades es fundamental para fomentar su crecimiento y desarrollo saludables.

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