Mi experiencia con las extraescolares: de huir del síndrome del niño estresado a ser chófer de polideportivo

By Pasión Paternal

Las actividades extraescolares son una parte fundamental en la vida de los niños y adolescentes. Sin embargo, durante mucho tiempo había huido de ellas debido al miedo al síndrome del niño estresado. Con el tiempo, mi percepción cambió y llegué a convertirme en chófer de polideportivo, una experiencia que me abrió los ojos y me enseñó la importancia de encontrar el equilibrio en las actividades fuera del horario escolar.

El miedo al síndrome del niño estresado

Durante mucho tiempo, fui reticente a inscribir a mis hijos en actividades extraescolares. Había oído hablar del síndrome del niño estresado, una condición que surge cuando los niños tienen agendas demasiado cargadas y no tienen tiempo para descansar o jugar. Temía que al inscribirlos en demasiadas actividades, estaría contribuyendo a su estrés y ansiedad.

La importancia del desarrollo integral

Sin embargo, con el tiempo comencé a comprender que las actividades extraescolares son fundamentales para el desarrollo integral de los niños. No se trata solo de aprender nuevas habilidades, sino también de fomentar la socialización, el trabajo en equipo y la disciplina. Entendí que el problema no radica en la cantidad de actividades, sino en encontrar un equilibrio que permita a los niños disfrutar de su tiempo libre sin sentirse abrumados.

En busca del equilibrio

Con esta nueva mentalidad, comencé a explorar diferentes opciones de actividades extraescolares para mis hijos. Opté por alternar entre actividades artísticas, deportivas y académicas, siempre dejando tiempo libre para que pudieran relajarse y jugar de forma libre. Descubrí que esta variedad no solo les permitía explorar sus intereses, sino que también les ayudaba a desarrollar habilidades diversas.

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Convertirme en chófer de polideportivo

Una de las actividades que mis hijos eligieron fue el fútbol. Como ambos tenían entrenamientos en horarios diferentes y en lugares alejados, me convertí en chófer de polideportivo. Aunque al principio me parecía una tarea complicada y agotadora, con el tiempo aprecié la oportunidad de estar involucrado en la pasión de mis hijos y de conocer a otros padres que compartían la misma experiencia.

La importancia del apoyo de los padres

Durante mi tiempo como chófer de polideportivo, pude observar la importancia del apoyo de los padres en las actividades extraescolares. No solo se trata de llevar y recoger a los niños, sino de estar presentes en sus juegos, competiciones y presentaciones. Este apoyo no solo les brinda seguridad, sino que también fomenta la conexión familiar y les muestra la importancia de la constancia y el esfuerzo.

El beneficio de la gestión del tiempo

Convertirme en chófer de polideportivo me permitió reflexionar sobre la importancia de la gestión del tiempo en las actividades extraescolares. Aprendí a planificar mis días de manera eficiente para poder cumplir con mis responsabilidades laborales, el transporte de mis hijos, y encontrar tiempo para mí mismo. Esta habilidad no solo me ayudó a enfrentar el ajetreo diario, sino que también me enseñó la importancia de enseñar a mis hijos a administrar su tiempo de manera efectiva.

Conclusión

Mi experiencia como chófer de polideportivo me ha enseñado la importancia de encontrar el equilibrio en las actividades extraescolares. Aunque durante mucho tiempo temí contribuir al síndrome del niño estresado, descubrí que con una planificación adecuada y el apoyo de los padres, estas actividades pueden ser beneficiosas para el desarrollo de los niños. Es fundamental encontrar un equilibrio que les permita disfrutar de su tiempo libre, mientras adquieren nuevas habilidades y experiencias.

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