Estoy de 21 semanas de embarazo y no siento movimientos, ¿qué hago?

By Pasión Paternal

Estoy de 21 semanas de embarazo y no siento movimientos, ¿qué hago?

Estar embarazada es una de las experiencias más maravillosas y emocionantes en la vida de una mujer. A medida que avanza el embarazo, una de las señales más reconfortantes para muchas madres es sentir los movimientos de su bebé. Sin embargo, es común que algunas mujeres se preocupen si no sienten movimientos fetales a las 21 semanas de gestación. En este artículo, te proporcionaremos información sobre qué hacer en esta situación y cuándo es necesario consultar a un profesional de la salud.

¿Cuándo se pueden sentir los movimientos del bebé?

Por lo general, las mujeres primerizas comienzan a sentir los movimientos fetales entre las semanas 18 y 22 de embarazo. Sin embargo, esto puede variar de una mujer a otra y también puede depender de la posición del bebé, la cantidad de líquido amniótico y otros factores. Es importante recordar que no todas las mujeres sienten los movimientos de la misma manera, por lo que no sentir movimientos a las 21 semanas no necesariamente es motivo de preocupación.

Razones por las que no se sienten movimientos a las 21 semanas

Existen varias razones por las que una mujer embarazada puede no sentir los movimientos de su bebé a las 21 semanas de gestación. Algunas de las razones más comunes incluyen:

– Posición del bebé: Si el bebé está en una posición que dificulta sentir sus movimientos, es posible que la madre no los perciba.
– Cantidad de líquido amniótico: Si hay una menor cantidad de líquido amniótico alrededor del bebé, los movimientos pueden ser menos perceptibles.
– Placenta anterior: Si la placenta está ubicada en la parte frontal del útero, actúa como un amortiguador y puede hacer que los movimientos sean menos evidentes.

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¿Qué hacer si no siento movimientos a las 21 semanas?

Si estás embarazada de 21 semanas y no sientes movimientos del bebé, es importante que no entres en pánico. Aquí te ofrecemos algunas recomendaciones sobre qué hacer en esta situación:

1. Mantén la calma y da tiempo al tiempo

Es normal que las mujeres primerizas no sientan movimientos fetales hasta más adelante en el embarazo. Intenta relajarte, descansar y prestar atención a cualquier cambio en tu cuerpo.

2. Cambia de posición

A veces, cambiar de posición (acostarte de lado, ponerte de pie, dar una caminata corta) puede ayudar a estimular al bebé y hacer que sus movimientos sean más perceptibles.

3. Establece una rutina para contar los movimientos

A partir de la semana 28, muchos profesionales de la salud recomiendan llevar un registro diario de los movimientos fetales. Si no sientes movimientos a la misma hora todos los días, puedes consultar con tu médico.

4. Consulta con tu médico

Si estás preocupada por la falta de movimientos fetales a las 21 semanas, lo mejor es comunicarte con tu médico. El profesional de la salud podrá realizar una ecografía para verificar que todo esté bien con tu bebé y brindarte la tranquilidad que necesitas.

¿Cuándo es necesario preocuparse?

Aunque es común que las mujeres no sientan movimientos fetales a las 21 semanas de embarazo, existen situaciones en las que es necesario buscar atención médica de inmediato. Algunas señales de alarma incluyen:

– Ausencia total de movimientos durante un período prolongado.
– Reducción significativa en la cantidad de movimientos que solías sentir.
– Cambios en el patrón de movimientos, como movimientos bruscos o inusuales.

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Recuerda que es importante confiar en tus instintos y comunicarte con tu médico si sientes que algo no está bien.

Conclusiones

En resumen, no sentir movimientos fetales a las 21 semanas de embarazo puede ser motivo de preocupación para algunas mujeres, pero no necesariamente es indicativo de un problema. Es importante mantener la calma, cambiar de posición, establecer una rutina para contar los movimientos y, si es necesario, consultar con un profesional de la salud. Siempre confía en tus instintos y no dudes en buscar ayuda si sientes que algo no está bien. ¡Disfruta de este vínculo único con tu bebé y no dudes en compartir tus preocupaciones con tu equipo de atención médica!

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