Desarrollo del niño de los 12 a los 24 meses

By Pasión Paternal

Los primeros años de vida de un niño son fundamentales para su desarrollo físico, cognitivo y emocional. Durante el periodo que va de los 12 a los 24 meses, ocurren importantes cambios en todas estas áreas, que marcan el camino hacia la autonomía y la independencia del niño. En este artículo, vamos a explorar en detalle el desarrollo del niño durante este periodo tan crucial.

Desarrollo físico

Durante el segundo año de vida, los niños experimentan un rápido crecimiento físico y adquieren nuevas habilidades motrices. Entre los 12 y los 24 meses, muchos niños comienzan a dar sus primeros pasos, lo que representa un hito importante en su desarrollo. Además, empiezan a mostrar mayor destreza motriz fina, por lo que pueden agarrar objetos pequeños con los dedos y manejar juguetes de forma más precisa.

Es importante fomentar el desarrollo físico del niño brindándole oportunidades para explorar su entorno y practicar sus habilidades motrices. Jugar al aire libre, realizar actividades que impliquen movimientos corporales y proporcionar juguetes adecuados para su edad son algunas formas de estimular su desarrollo físico.

Desarrollo cognitivo

Durante esta etapa, los niños empiezan a mostrar un mayor interés por su entorno y a comprender más acerca de cómo funciona el mundo que los rodea. Comienzan a imitar acciones y palabras de los adultos, a resolver problemas simples y a demostrar curiosidad por descubrir nuevas cosas.

Es importante estimular el desarrollo cognitivo del niño ofreciéndole juguetes educativos, juegos que impliquen la resolución de problemas y oportunidades para explorar y descubrir nuevas cosas. Además, es fundamental fomentar la comunicación con el niño a través de la lectura de cuentos, el canto de canciones y la conversación.

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Desarrollo del lenguaje

Durante el segundo año de vida, los niños experimentan un importante avance en su desarrollo del lenguaje. Comienzan a pronunciar palabras de forma más clara, a combinar palabras en frases sencillas y a comprender órdenes simples. También empiezan a señalar objetos y a expresar sus necesidades y deseos a través del lenguaje.

Para fomentar el desarrollo del lenguaje del niño, es importante hablarle con frecuencia, narrarle lo que están haciendo juntos, leerle cuentos, cantar canciones y estimular su capacidad de imitar sonidos y palabras. Es fundamental crear un ambiente rico en estímulos lingüísticos para favorecer el desarrollo del lenguaje del niño.

Desarrollo emocional

Durante esta etapa, los niños empiezan a desarrollar una mayor autonomía e independencia, lo que puede llevar a la aparición de rabietas y conflictos. Es importante acompañar al niño en este proceso, brindándole seguridad, afecto y contención emocional. También es fundamental establecer límites claros y consistentes, que le ayuden a comprender qué comportamientos son adecuados y cuáles no lo son.

Es importante fomentar el desarrollo emocional del niño brindándole amor incondicional, demostrándole comprensión y empatía, y ayudándole a identificar y gestionar sus emociones. También es importante enseñarle estrategias para resolver conflictos de forma pacífica y constructiva.

Alimentación y sueño

Durante esta etapa es fundamental asegurar una alimentación balanceada y adecuada para el niño, que le brinde los nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo. Es importante ofrecerle una variedad de alimentos saludables, evitar alimentos altos en azúcares y grasas saturadas, y fomentar hábitos alimenticios saludables desde temprana edad.

En cuanto al sueño, es importante establecer rutinas regulares para la hora de dormir, que le ayuden al niño a descansar adecuadamente y a desarrollar hábitos de sueño saludables. Es fundamental crear un ambiente propicio para el descanso, que sea tranquilo, oscuro y libre de estímulos que puedan interrumpir el sueño del niño.

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Socialización y juego

Durante esta etapa, los niños comienzan a interactuar más con otros niños y a mostrar interés por el juego social. Es importante fomentar la socialización del niño brindándole oportunidades para jugar con otros niños, participar en actividades grupales y desarrollar habilidades sociales como el compartir, la cooperación y la empatía.

El juego es una actividad fundamental en el desarrollo del niño, ya que le permite explorar su entorno, desarrollar habilidades motrices, cognitivas y emocionales, y expresar su creatividad. Es importante ofrecerle al niño juguetes variados y estimulantes, oportunidades para explorar y descubrir, y tiempo para jugar libremente tanto en solitario como con otros niños.

En conclusión, el desarrollo del niño de los 12 a los 24 meses es un periodo lleno de importantes cambios y avances en todas las áreas de su vida. Es fundamental brindarle al niño un ambiente rico en estímulos, amor y afecto, que le ayude a crecer de forma saludable y feliz. Estimular su desarrollo físico, cognitivo, emocional, lingüístico y social, y acompañarlo en su proceso de autonomía e independencia, son clave para asegurar su bienestar y su desarrollo integral.

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