Cómo guardar la leche materna extraída

By Pasión Paternal

La importancia de guardar la leche materna extraída

La leche materna es el alimento más completo que una madre puede ofrecer a su bebé, ya que contiene los nutrientes, anticuerpos y demás componentes esenciales para su desarrollo. Sin embargo, en ocasiones las madres deben extraerse la leche para poder alimentar a sus bebés en momentos en los que no pueden estar presentes, como en el trabajo o cuando necesitan descansar. Por eso, es importante conocer la forma correcta de guardar la leche materna extraída para asegurar su conservación y mantener sus propiedades nutricionales. En este artículo, brindaremos información sobre cómo guardar la leche materna extraída de forma segura y eficaz.

¿Por qué es importante guardar la leche materna correctamente?

La leche materna es un líquido vivo que contiene nutrientes, compuestos bioactivos y células inmunológicas que pueden ayudar a proteger al bebé de enfermedades, promover su crecimiento y desarrollo, y establecer una relación emocional entre la madre y el hijo. Es por eso que, al momento de extraerse esta lecha, es fundamental conservarla adecuadamente para mantener todas sus propiedades nutricionales y beneficios para el bebé.

Cómo guardar la leche materna extraída

La forma en que se almacene la leche materna afectará su calidad y durabilidad. Aquí te presentamos algunos pasos para guardarla correctamente:

1. Limpieza de manos y utensilios
Antes de extraer la leche, es importante que la madre se lave bien las manos con agua y jabón. Asimismo, es recomendable limpiar adecuadamente el extractor de leche y los recipientes en los que se depositará la leche.

2. Elección del recipiente
Es preferible utilizar recipientes de plástico o vidrio para guardar la leche extraída. Estos deben estar bien limpios y esterilizados. También es importante asegurarse de que el recipiente tenga una tapa hermética para evitar la contaminación.

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3. Etiquetado
Cada recipiente que contenga leche materna debe estar etiquetado con la fecha de extracción. De esta forma, se podrá utilizar primero la leche más antigua y mantener un orden en el almacenamiento de la misma.

4. Almacenamiento
La leche materna puede ser almacenada a temperatura ambiente (no más de 25°C), en la nevera (entre 0°C y 4°C) o en el congelador (-18°C o menos). La duración del almacenamiento dependerá del lugar de conservación elegido.

Almacenamiento a temperatura ambiente

La leche materna puede ser guardada a temperatura ambiente por un período corto de tiempo, que no debe exceder las 4 horas. En climas cálidos o en situaciones donde no se dispone de refrigeración, es recomendable almacenar la leche en un termo con hielo para mantenerla fresca.

Almacenamiento en la nevera

La leche materna puede ser conservada en la nevera por un máximo de 3 a 5 días. Es recomendable guardarla en la parte posterior del refrigerador, donde la temperatura es más estable. Asimismo, es importante evitar guardarla en la puerta del refrigerador, ya que sufre variaciones de temperatura cada vez que se abre.

Almacenamiento en el congelador

Si no se va a utilizar la leche materna en los próximos 3 a 5 días, es recomendable almacenarla en el congelador. La leche materna puede conservarse en el congelador por un período de hasta 6 meses. Es importante etiquetar claramente los recipientes con la fecha de extracción para utilizar primero la leche más antigua.

5. Descongelamiento de la leche
Cuando se desea utilizar la leche que estaba congelada, es importante descongelarla lentamente en la nevera o bajo agua tibia. No se recomienda descongelar la leche en el microondas o en agua hirviendo, ya que esto puede destruir sus nutrientes y componentes esenciales.

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Consejos adicionales

Además de los pasos anteriores, es importante tener en cuenta algunos consejos adicionales para garantizar la correcta conservación de la leche materna extraída:

– Utilizar recipientes de almacenamiento específicos para leche materna: existen recipientes diseñados especialmente para almacenar la leche materna, los cuales son seguros y fáciles de usar.
– Evitar mezclar leche de diferentes extracciones: es recomendable guardar la leche de distintas extracciones en recipientes separados para mantener su trazabilidad y asegurar su correcta conservación.
– Mantener un registro: llevar un registro de la cantidad de leche extraída y la fecha de almacenamiento permite controlar su uso y desecho en caso necesario.
– Considerar el uso de congeladores independientes: si se pretende almacenar grandes cantidades de leche, puede ser útil contar con un congelador exclusivo para este fin, ya que proporciona un mejor control de la temperatura y evita cambios constantes al abrir y cerrar la puerta.

Conclusión

Guardar la leche materna correctamente es fundamental para preservar su calidad y nutrientes. Siguiendo los pasos y consejos mencionados en este artículo, las madres podrán garantizar que la leche materna extraída se mantenga en óptimas condiciones para alimentar a sus bebés en cualquier momento. La preservación de la leche materna es un acto de amor y cuidado hacia el bebé, que promueve su salud y bienestar durante sus primeros meses de vida.

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