Pasión Paternal

Se despidió como un verdadero campeón


30 de julio de 2017

Pablo Cabrales - @pablitocabrales

En la semana donde se habló de todo, desde una falsa amenaza hasta los pasacalles en la puerta del hotel, el Argentinos de Gabriel Heinze demostró por qué quedará en la historia grande de este club: sin miedo a nada, empató 1-1 frente a Chacarita, y de no ser por ese penal, la historia hubiera terminado con un resultado más abultado. El gol del "Bicho" lo hizo Javier Cabrera. Nada los detuvo a lo largo de este año. Nada los detiene y nada los detendrá. El "Gringo" se va, si, pero deja un plantel con carácter y hambre que quiere mucho más. Por fin se terminó la B Nacional. ¡Hola, Primera División!

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Deste lo estadístico no influia en nada. Ni la victoria, ni el empate, ni la derrota. Pero hay algo que se llama dignidad y profesionalismo. Palabras simples de escribir, pero que en este fútbol, imposibles de cumplir en ciertos casos. Argentinos, en Primera División hace varias semanas, visitaba a Chacarita, que debía ganar para asegurarse su ascenso sin depender de nadie. Todas las luces apuntaban a lo que haría el equipo de Heinze. Claro, la supuesta amistad que hay entre el "Bicho" y el "Funebrero" invitaba a la suspicacia. 

Metiéndonos en el partido, Heinze sabía que no contaba con dos de sus figuras: Freire y Rolón. Ambos pueden ser vendidos en las próximas semanas, por eso la dirigencia prefirió resguardarlos por precaución. Y cuando todos pensábamos que Torrén jugaría con Martínez, el "Gringo" apostó por Leo Mosevich como segundo marcador central. Otra sorpresa: el debut de Enzo Ybáñez en el lateral izquierdo. Bah, digo debut, porque si evalúo como jugó esta tarde, parecía que tenía más de 100 partidos en Primera. También Barboza fue "víctima" de estos cambios, con la diferencia de que demostró ser bueno juegue donde juegue. Esta vez, Heinze lo pensó como volante central, en la posición habitual que cumple Esteban Rolón. Pero lejos de apichonarse, Barboza fue la figura de partido por escándalo. El resto se mantuvo como siempre.

Desde el minuto 1, el "Bicho" despejó todo tipo de dudas. Fue al frente sin importar nada y atacando por todos los sectores de la cancha. Tal es así que en 15 minutos ya había tenido dos situaciones claras, una en los pies de Fydriszewski y la otra bajo la suela de Cabrera. A los 26 minutos, llegaría la emoción para la visita y la pesadilla para el local. Mellado da un pase atrás corto y el "Cangrejo" Cabrera, con la polvora muy caliente, quedó mano a mano con Tripodi que nada pudo hacer ante la buena definición esquinada al palo izquierdo. 1-0, y a otra cosa. La tensión se apoderaba del estadio. No se escuchaba un murmullo. Porque además del resultado negativo, Argentinos demostraba por qué es el mejor equipo del país: pelota al piso, triangulaciones, laterales en posición de ataque constante, paredes, diagonales, etc. 

Sin embargo, el fútbol tiene cosas inexplicables. Por eso es el deporte más hermoso del mundo. A los 37 minutos, Modula envió un pelotazo frontal a Salinas, que pese a no poder bajarla, tuvo la fortuna que le quedó a Oroz, éste la punteó a un costado, y logró que Lucas Cháves le cometa un penal claro. Nada que discutir. Y como pasó durante todo el año, Rodrigo Salinas lo transformó en gol para así llegar a los 30 en su cuenta personal. 

El complemento fue parecido, pero un poco menos frenético. Argentinos siguió con la idea firme de ganar y en los pies de Barboza encontraba todo el fútbol posible. También fue bueno el debut de Ybáñez y algunas cositas interesantes de Aléxis a la hora de atacar. Antes de los 15 minutos, Braian Romero realizó una jugada fantástica por izquierda desparramando a Ré, pero en esta ocación, Tripodi ganó el duelo y contuvo el remate del delantero. Chacarita parecía no disgustarle el empate, porque sabía a la perfección que en Madryn las cosas seguían igualadas.

Los minutos pasaban y el fútbol se iba diluyendo. Tal vez Argentinos se quedó sin ideas y Chacarita miraba con otros ojos el resultado. En Chubut, el trámite parecía sentenciado y pasados los 47 minutos, Juan Pablo Pompei no lo dudó más. Fue final en San Martín. Alegría incontrolable por parte de los locales y la conciencia más que tranquila por parte de Argentinos. El fútbol está sucio, pero este club decidió cambiar. Decidió ir por el camino correcto. Y eso es más que ganar tres puntos. Ahí es donde debemos marcar la diferencia.

Salud, Chacarita. Nos vemos pronto. Y a vos "Bicho", gracias por este hermoso año. Paseamos por todo el país viendo tu fútbol, dando cátedra, y cuando no se podía jugar, ahí estaba el coraje y la hombría. Gracias Heinze. Gracias por devolver lo que muchos nos robaron. Sigo sin entender tu partida, pero ahora la respeto porque estoy seguro de que muy pronto nos volveremos a ver. Historia abierta, y ahora, lo más difícil: consolidarse. Creo en el proceso. Creo en la persona que vendrá. Creo en los jugadores. Señoras y señores, agárrense las manos, Argentinos pisa la SuperLiga y promete hacer historia. Acomódese y disfrute.
 

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