Pasión Paternal

Las claves de la levantada


03 de noviembre de 2017

Joaquín Donati - @DonatiJoaquin

El equipo de Berti suma cuatro triunfos en sus cuatro últimos encuentros y ha cosechado 11 de los últimos 15 puntos en juego, tras un flojo arranque en el que sacó 0 de 6 puntos posibles. ¿Cuáles son las claves de esta levantada?

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A principio de torneo, Argentinos amagó con ser una decepción, ni la sombra de lo que fue el campeón de la B Nacional. En la primera jornada, cayó ante un rival relativamente accesible, Patronato (20avo el pasado torneo) y la fecha que le siguió fue un dèja vu: de ganar 1-0 a perder 1-2 de local ante Belgrano. El equipo de Berti parecía apático, sin una idea de juego y carente de fortaleza y resistencia física para competir en Primera División.

 

 Sin embargo, con el pasar de los encuentros, el plantel logró amoldarse a las ideas del flamante entrenador y éste, luego de una serie de intentos y como resultado del prueba y error, encontró a los futbolistas que mejor interpretan su plan de juego. El ingreso del aguerrido Montero en lugar del veterano Machín agregó dinámica al mediocampo y permitió ahogar al rival con la presión alta. Saiz y Laso, de mayor promedio de altura, parecieron complementarse mejor que Mosevich y Martinez en la zaga, y Chaves, con un mejor juego de pies, se afianzó como titular en lugar de Cavallotti. Algunos jugadores de gran talento, léase Pisculichi o Colman, debieron sacrificar minutos en pos de un mejor funcionamiento colectivo, acorde al plan de Berti.

 

 Una vez en cancha, los elegidos por Berti, todos de característica aguerrida y física, se acoplaron con impresionante rapidez. Ante River, consiguió un empate valiosísimo sin siquiera un minuto de Pisculichi, y ganó otros tres más con la misma consigna: presión alta hasta quemar las naves, aprovechar errores ajenos y eficiencia en el ataque, aprovechando el buen pie heredado de la era Heinze y la velocidad de los tres pintas. 

 

 Este plan de juego, de presionar, recuperar y atacar, sirvió hasta que llegó Arsenal, un equipo que, como nunca propuso atacar, no pudo ser presionado. Argentinos sufrió por el plantel rival y comenzó 2-0 abajo ante un equipo que futbolísticamente era inferior pero tácticamente se encontraba más cómodo. El mérito del equipo de Berti fue, entonces, la rápida adaptación (menos de 30’) y la versatilidad de armas. Ante el fracaso del plan inicial, Argentinos reaccionó con un drástico cambio. Decidió tomar protagonismo, hundir a Arsenal a partir de la posesión y logró encontrar huecos en la defensa. Sin embargo, no llegaba a la red. Como respuesta al segundo fracaso colectivo, desplegó armas individuales. Aprovecho a los buenos pateadores (Piovi, Pisculichi, Alexis) y su capacidad aérea (Sandoval, Laso, Batallini) para ganar el partido por la vía de la pelota parada. 

 

Esto no significa que el equipo de Berti vaya a resultar invencible por el resto del torneo ni mucho menos. Sí es una certeza que ha desarrollado un instinto de supervivencia, de adaptación e improvisación, pero manteniendo también una idea pautada de cómo salir a jugar. Quizás no sea el fútbol vistoso que gozó la Paternal el pasado semestre, pero sin dudas es más que adecuado para competir por estabilizarse en la complicada Primera División. 

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