Pasión Paternal

¡CAMPEÓN ABSOLUTO!


12 de julio de 2017

Pablo Cabrales - @pablitocabrales

En la tarde húmeda de Mataderos, Argentinos venció 2-1 a Nueva Chicago con dos goles de Braian Romero y de está manera se llevó el título del Nacional B. Con un equipo casi nuevo, el Bicho de Heinze fue de menor a mayor y justificó el resultado final. A tres fechas de culminar el torneo, no hay rival que sea capaz de detener esta revolución de fútbol.

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La ambición es un arma muy poderosa que poseen este grupo de jugadores. Siempre quieren más. Por ejemplo Rolón, que después de ganarle a Gimnasia de Jujuy y concretar el ascenso dijo: "Esto no terminó, ahora hay que salir campeón". Dicho y hecho, cuatro días más tarde, el Bicho de Heinze se consagró en el República de Mataderos. 

En la tarde de hoy, el "Gringo" apeló a varios jugadores que, aunque a él no le guste decirlo, son de los denominados suplentes. O ruedas de auxilio para algunos. E incluso también estuvieron varios juveniles. Alberione ocupó el lateral derecho, Laso y Piovi reemplazaron a Freire y Benítez, volvió Machín, debutó Méndez y los extremos Batallini-Rueda acompañaron a Braian Romero.

Como a todo equipo nuevo, al principio le costó hacer pie. De arranque, el "Torito" tuvo la chance de gol en los pies de "Gomito", pero se topó con Lanzillotta, a mi entender, una de las figuras de la tarde. Inmediatamente, vino la primera alegría: Barboza controló en mita de cancha, limpió a uno, levantó la cabeza y habilitó a Rueda, quien definió mordido, pero ahí estaba Braian Romero para capturar el rebote y poner las cosas 1-0. 

Aunque la ventaja era para los de Heinze, al equipo le costaba hacer pie. Chicago atacaba mucho por la izquierda y se la hacía bastante difícil a Piovi. También hay que decir que al ser un equipo nuevo, por supuesto que los movimientos y relevos no son coordinados. Aún así, Argentinos nunca cambió su estilo y siempre trató de ser agresivo y con una presión alta.

En la segunda mitad, ya con más confianza en el campo, el "Bicho" creció. No hablamos de algo brillante, pero sí puso el juego donde lo quería. Pelota al piso, intentando generar situaciones y siempre la defensa con seguridad. A los 8 minutos, Alberione, de correcto partido, metió un pase filtrado por derecha que encontró a Braian Romero picando entre los centrales. El "11" definió con una tranquilidad absoluta: se la picó al "Oso" Sánchez, pegó en el palo, y otra vez en el rebote, empujó la pelota. Delirio total en el banco de Argentinos.

Recién a los 40 minutos, Chicago logró el descuento en los pies de Charpentier, tras una desatención del fondo. Fue final en Mataderos. Argentinos ganó y salió campeón desfilando. A veces hablar así suena un poco arrogante, pero realmente que caminó por la categoría. Y no solo desde lo estadístico. Fue el mejor desde lo técnico, lo físico y desde el juego. Me cuesta recordar otro campeón de esta categoría que lo haga tan tranquilamente, sabiendo lo complejo que es y lo mucho que sufrieron River e Independiente.

Momento de parar la pelota. Se ascendió y se salió campeón. Momento también de festejo para los jugadores, que han hecho un esfuerzo sobrenatural. Pero a no confundirse ni a cometer viejos errores del pasado. Esos pensamientos conformistas que solo te llevan a la mediocridad. Hay que ir por más. Por mucho más. El miércoles que viene, el "Bicho" tiene una final por Copa Argentina con Instituto, que también dejará todo por pasar de ronda. Es una obligación que Argentinos sea protagonista de la Copa como lo fue en la edición del 2014. Y más sabiendo que en 16avos puede esperar el River de Marcelo Gallardo. Pero calma. Primero toca "La Gloria". Y estoy seguro, que en el regreso al hotel, el "Gringo" ya empezó a ver videos del conjunto cordobés. Salud, "Bicho". Y que este momento sea eterno.

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